miércoles, 2 de septiembre de 2009

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Porque estamos en Diciembre

Se dice que en diciembre todo puede suceder, que es un mes en el que las esperanzas renacen, en el que esperamos que Papa Noel haga realidad nuestros deseos, en el que se vive ese mágico ambiente navideño que no podemos evitar, es un mes definitivamente especial, como lo es la persona a la que va dedicado este ultimo posteo.

La volví a ver hace alguno días después de mucho tiempo y para hacerle honor a la verdad moría por hablarle, hace tanto tiempo que no cruzo palabra alguna con ella, hace tanto tiempo que no veía su sonrisa, tanto tiempo que no se nada de ella pero como era de esperarse nos volvimos a encontrar en diciembre.

Nos alejamos buen tiempo atrás por esas cuestiones rutinarias a la que la vida nos somete y de las que no podemos escapar tan fácilmente; los 200 cursos de la universidad, el francés, ingles, alemán, tailandés,etc., el trabajo tampoco era cuestión de juego, y obviamente "el enamorado"que nunca falta, es por eso y muchas otros motivos mas que nunca se presento la oportunidad de un reencuentro y creo que por mi parte, tampoco propicié las condiciones para que se diera uno, pues todo había cambiado entre nosotros, por lo menos eso era lo que percibía en cada esporádica conversa a través de alguna ruidosa ventana del Messenger, o la falta de llamadas en fechas claves, y peor aun no mas esperados "inesperados" encuentros en diciembre, yo ya no brillaba mas en su cielo.

“Estuvimos” hace aproximadamente 10 años atrás, cuando aun vestíamos los uniformes de nuestros respectivos colegios, cuando la enamorada era el jueguito del amor. ¿Muy jóvenes para esos cuentos? Quizás. ¿Niños? a lo mejor. ¿Nos faltaba vivir? Cierto. Como también es cierto que estuvimos muy poco tiempo, sin embargo; no fue el tiempo lo mas importante sino el hito que ella marco en mi vida desde que la conocí. Y es que no solo hubo ese feeling que solemos tener o sentir cuando conocemos a alguna persona que nos agrada o mas aun nos gusta, estoy completamente seguro que fue mas que soló un gusto y es mas que una simple amistad creo ciegamente que estábamos predestinados a conocernos, a “estar”, a terminar (por motivos exógenos), a seguir siendo amigos, a alejarnos y a volvernos a encontrar el sábado que acaba de pasar.

Aquel día, ese sabado, musica, bullicio, gente por aqui y por alla pero entre toda la multitud mi mirada siemrpe encontraba el camino para de vez en cuando arle un vistazo; ahí estaba ella conversando, sonriendo, ignorándome, la veía pasar frente a mi y yo mordiéndome los labios para así impedirme a mi mismo pronunciar palabra alguna con la cual pueda atraer su atención.

-Si ella no me quiere hablar, tampoco debe querer que le hable- pensé.

Hasta que llego el momento en el que cruzamos algunas ásperas palabras en la cocina de Renato (uno de mis 2 mejores amigos y dueño de casa), no quiero entrar en aburridos detalles de aquella corta pero tensa conversación, solo terminare con sus últimas palabras: ¡Que atorrante eres!
Ciertamente era un atorrante; ¿Cómo podía no hablarle si por dentro me mataban las ganas de abrazarla, decirle al oído que la había extrañado chorros y que odiaba esa situación? Tenia razón era un atorrante pero aun así no le hable.

No la volví a ver durante algunas horas, mientras algunos iban y otros llegaban, pensé que se había ido sin haberse despedido de mi, cuando de pronto una mano toco mi hombro y una voz familiar (un poco chillona) me pregunta : ¿Qué es lo q te pasa? Miles de cosas pasaron por mi cabeza, miles de cosas estuvieron a punto de salir pero solo atiné a un falso: ¿Perdón?
Conversamos durante muchos minutos encontramos el origen y la solución al problema, nos reclamamos las no llamadas en los 13’s, las agendas de Garfield (edición española) faltantes durante tanto tiempo, las llamadas con el pensamiento, que por cierto no funcionan conmigo (te pienso y te pienso pero nunca me llamaste), nos reclamamos las visitas nocturnas, las conversaciones sobre nada y sobre todo, los celos, las despedidas de media hora y los abrazos de una, lo extraño tanto.

Espero que mañana (cuando nos veamos) sea el día en que retomemos esa amistad que dejamos descansar para que recobre sus fuerzas, quiero regresar a Jimbe algun dia, quiero volver a brillar en tu cielo estrellado y que me encuentres en él por mi brillo, quiero que me ayudes a encontrar mi cielo y así poder ver tu brillo en él.

Pero sea como sea acuérdate que siempre a pesar del tiempo y el espacio; en el cielo y o en la tierra te voy a querer y te voy a extrañar y llegare donde sea si en algún momento me necesitas, tu solo piénsame y ahí estaré y no solo en diciembre, cuando tu quieras.
Te quiero mucho Liz.

martes, 27 de noviembre de 2007

Natalia

Pedir disculpas antes de proseguir con este sencillo blog, debo; a aquellas personas que viendo agotadas sus direcciones en la web no tuvieron mas opción que chequear mis bisoños apuntes y no encontraron nada nuevo. Agradecer también debo a aquellos que me alentaron a proseguir con esta faena con palabras como: ¡Oye carajo cuando publicas algo nuevo!, ¡Por las webas comienzas si no vas a terminar!...etc. Gracias.

Pues bien luego de unas cortas vacaciones (merecidas o no, igual las disfrute) regreso al teclado para continuar con este nuevo hobby.

Como les conté anteriormente di por finalizada mi relación con Jessica, entre culpas y arrepentimientos no nos volvimos a ver mas. Fue entonces cuando vi conveniente alejarme de las canchas profesionales del amor para hacer mi debut en las canchas pachangueras del “no amor”.

Mi debut no pudo ser mejor; desde encerronas en los baños de la ONP hasta eróticos viajes en el ascensor (de los que algún día les contare). Desde furibundos “agarres” en discotecas de Lima hasta una temprana escapada de la misma hacia algún clandestino lugar para luego despertar de un salto y salir corriendo. Desde maratónicas “chupetas” en algún parque de San Miguel hasta dormir en la casa de la prima de alguna amigo. Era Libre de hacer lo que quisiera sin responder a nadie ni sentir ningún tipo remordimiento o culpa, era solo yo y lo/la que se interpusiera en mi camino.

Todo trascurrió de manera natural ¿Quién no ha vivido alguna vez una cuantas aventurillas pasajeras? , saben a lo que me refiero, no quiero decir que pensaba que era la vida perfecta ni mucho menos pensar en vivir así siempre, es solo que es en esos años en los que crees que puedes llegar a donde quieras y tener todo lo que quieras, no piensas las cosas 2 veces , solo actúas. Un buen dia de esos en los que sentia toda esa energia juvenil brotar de mi piel, y utilizarla para afanar a Lorena, (una de mis divas mas deseadas por aquella epoca de la que les hablare mas adelante) unos aires enrarecidos por algún tipo de falsa madurez contaminaron mi mente.
No quisiera decir que fue un momento de debilidad, diría que fue una segunda oportunidad para regresar a las canchas profesionales del amor, pues conocí a Natalia la primera amiga que hice después de mudarme a mi nueva residencial, con la que compartí muchas noches confesando algunos de mis mas íntimos secretos, temores, dudas, odios.

Entre secretos confesados, cóleras reprimidas, y lagrimas derramadas nuestra amistad dio un siguiente paso.

Terminábamos de festejar el año nuevo aquella vez, la sala de la casa de Natalia, cual campo de batalla presentaba los cuerpos de los heridos que la noche anterior batallaron sin tregua alguna al son de los sonidos propios de una noche de año nuevo. Yo me encontraba en la cocina conversando con Natalia sobre algunos de los más pintorescos pasajes de aquella noche; de pronto, en el momento menos esperado y emulando al mejor de los magos en su mejor “performance” apareció en las manos de Natalia un pequeño papel. Me lo entrego. Lo leí.

Aquellas líneas surtieron un inesperado efecto en mi, era algo que había querido leer tiempo atrás y aquella mañana primero de enero lo tenia en mis manos.

-No, Diego ¿Qué haces?- Gritaba mi mente
No entendía que pasaba mi cuerpo no respondía veía la escena a través de mis propios ojos. El efecto visual hacia parecer que los labios de Natalia se acercaban cada vez mas y yo sin poder evitarlo tan solo me deje llevar.

Así como comenzó una bonita relación de amigos que se enamoraron y pasaron buenos momentos juntos, por lo menos eso es lo que pienso y espero que ella también. No entrare en los detalles de la relación pues ya todos conocemos bien los matices que toma una relación de novios, enamorados, o como quieran llamarlo, va entre muchos besos, peleas, discusiones, llantos, penas, alegrías, más discusiones más reconciliaciones, más beso y algo mas. Nuestra relación no fue la excepción solo hasta el momento en que ella decidió, digamos, conocer nuevos amigos.

Planeando nuevamente el “tono” de año nuevo hasta altas horas de la noche en la casa de uno de mis buenos amigos y haciendo las respectivas pruebas de los tragos que pensábamos adquirir para el mismo, surgió la gran idea de llamar algunas de esas amigas que siempre están dispuestas a festejar contigo por cualquier motivo, tan solo con llamarlas, ahí estarán.

Obviamente me opuse, no estaba en mi mente pasar el año nuevo con alguna tipeja de por ahí, aunque sonaba atractiva la proposición (no lo voy a negar) me rehusé, creo que una fecha así es para pasarla con esa persona que te acompaño durante todo el año, me opuse rotundamente con objeciones como: ¡Oye, pero Natalia va a estar aquí no te malees pues!, ¿Y si les dices que vengan mas tarde?, o ¡Ta mare, siempre me cagan!.

De pronto, en plena discusión, David soltó lo que inconteniblemente guardaba:

- Diego, te voy a explicar por que queremos que estés con nosotros y con nuestras
“amigas”!

Prosiguió.

- Hace una semana veníamos desde plaza San Miguel en el carro y cuando paramos en el semáforo…

David continuo mientras yo procesaba las nefastas palabras que salían de su boca, no podía creerlo estos huevones estaban haciendo lo imposible para que pasara el año nuevo con ellos y sus “amigas”.

Yo, parado ahí, trataba de encontrar su narración como una vil broma, solo atinaba a reír como entupido: ¡Jajaja…Estas hablando webadas!, pero fue aquel segundo, aquel lapso cronológico, el que cambio toda mi risa por una rabia incontenible, el momento en el que Iván mi amigo de toda la vida cerro la boca a todos y nos dejo mas imbéciles de lo que solíamos ser.

- Mira (me dijo), sabes que yo también soy buen amigo de Natalia, y es por eso que sé esto desde antes que ellos. Me lo confesó por el MSN (no saben cuanto quiero a la mama del sujeto que creo el msn): esta saliendo con otro.

Escuche su narración pacientemente y pregrunte por que no me lo conto antes, la respuesta era de suponer, no quizo meterse, pero le dio un ultimatum: Si no se lo cuentas tú, se lo cuento yo. Seguia oyendo parado sin poder creerlo, mientras mi alma golpeaba contra las paredes internas de mi ser para salir e ir corriendo a buscar a Natalia y corroborar la historia que escuchaba, mi amigos pidiéndome casi de rodillas que no haga nada aquel día, pidieron me, valla a mi casa me encierre en mi cuarto y piense bien en lo que iba a hacer o lo que iba a decir, claro; por su puestos dejándolos bien a ellos.

Lo hice, era lo más sabio, esperar a que la burbujeante bilis baje de mi cabeza y conversar de forma adulta y madura, pues no éramos ningunos niño. Ccomencé un largo monologo dentro de mi mismo:

“Diego, cuando algo ya no da para mas sucede lo que tiene q suceder. Tranquiilo. Somos ya mayores no hay motivo para hacer una escena, total hay miles. Y tú tampoco eres un santo. Sí tengo razón, ella es la que la cago, si tranquilo, tranquilo, tranquilo…”

¡¡NOOOOOOO!! No podía mas. 3 de la mañana. De un salto y cinco pasos estaba en la puerta de mi casa, parecía el demonio de Tazmania, creo que hasta hablaba como el, era insoportable, no podía mas, miles de pensamientos acuchillaban mi mente mientras caminaba con dirección a su casa. Llegue. Toque.

- Si, ¿Quien es? (preguntó su mama)
- Yo, Diego señora.
- Diego, es un poco tarde (con una voz de complicidad increíble)
- Si lo sé señora, es demasiado urgente que hable con Natalia
- Ok.

Espere como unos diez minutos hasta que me permitieron entrar, Natalia se encontraba en el sofá mas alejado de su casa, enrollada como un ovilló, cual “puppy” culpable, no mentiré, me dio un poco de pena verla en ese estado, pero enseguida el demonio de Tazmania dentro de mi, borró cualquier sentimiento de pena. Me acerque y casi azotándola con mi palabras exigí una explicación, con lagrimas en los ojos, me pregunto ¿De que hablas?...

Bueno, no lo aceptó hasta después de algunos días, ya se imaginan en el hoyo en el que caí, no es necesario explicar los detalles de ese sentimiento supongo que mucho de los que leen estos párrafos han pasado por algo así, tan solo concluiré deseándole lo mejor a Natalia, ahora creo que sí puedo desearselo de corazón.Volví a hablar con ellas algunos años después y obviamente no fue la misma amistad de la que solíamos alardear, pero por lo menos ya no le quiero gritar alguna grosería cuando la veo y ella ya no me quiere pegar por habe estado luego con una de las que fue su mejor amiga Luciana, que sera tema para otro post..

jueves, 18 de octubre de 2007

3) Como en el cine

Es natural que todos hayamos tenido un juvenil amor durante nuestro camino hacia los 20, amor que navega entre las confusas aguas del enamoramiento, la profunda amistad y la calentura propia de esos años mozos. Es la edad en la que tu enamorada, tus amigos y los sueños que tienes para un futuro no muy lejano, son todo para ti.
No fui la excepción pues conoci a Jessica, de la que me enamore por primera vez (por lo menos eso creía mientras compartimos). Si bien es cierto la relacion no tuvo el mejor comienzo (sino, todo lo contrario), sin embargo; fue la mejor y mas digna iniciación para los torrentosos cauces que mi vida sentimental tomaría.

Conocí a Jessica por Melissa, su hermana mayor, mayor que ella y mayor que yo por unos tres años aproximadamente, una de mis mejores amigas en ese entonces, la cual pasaría a ser por cuestiones del destino y la adolescencia una especie de amiga con beneficios o quizás fue al revés; era yo el que tenia algunos beneficios sobre el resto de amigos, pero prefiero creer lo primero por cuestiones de orgullo.

Entre salidas a escondidas, besos ocultos y miradas cómplices pasaron los días en los que vivi con ella esta suerte de relacion amorosa. Cada vez encontraba mas interesante esa situación y quiero creer que ella también. Todo andaba bien sin complicaciones ni culpas, sin remordimientos ni pretextos, todo, hasta el día en el que le presente a Neto. Neto era ese amigo por el que tus amigas preguntan: ¿Quién es ah?, hmmm, y ¿De donde es ah?.. con ese tonito de voz que impostan las mujeres para hacerte creer que es una simple pregunta que su curiosidad femenina la hace imposible de reprimir. Melissa no fue la excepción, ni esperé que lo fuera, pero ¿Comó reprocharle algo a tu “no enamorada”?.

Cuatro nuevos amigos fuimos los que compartimos juntos ese verano entre risas, juegos y caminatas. Ya casi en las finales de ese caluroso y romántico verano, cuando nos encontrábamos juntos sentados en la puerta de mi casa riendo y escuchando las historias de Neto (que ni el creía), caí en la cuenta de que nunca habíamos ido a un cine juntos, y con esa cara de sonso-alegre que ponen los grandes descubridores, propuse una de las ultimas salidas o por lo menos la ultima salida para mi.

El plan era el siguiente: Ir al cine, los cuatro, Melissa, Yo, Neto y Jessica, tan simple como 1+1 o en este caso, 2 +2. De pronto inesperadamente y por esas fuerzas del mal de las que siempre trato de huir y de las que mi señora madre forma parte, la esperada sesión cinematográfica se había convertido, para mi en una cita con el dentista, pactada con anterioridad por mi madre y de la que ningún conocimiento tenia yo, para Jessica un dulce sueño provocado por algún fuerte antídoto contra el fuerte resfrío en el que cayo.

El plan estaba destinado al fracaso por la obligada deserción de dos de sus integrantes. Siendo Melissa y Neto los únicos disponibles para la cumplir la amena tarea, pensé que el plan quedaba en “stand by”, por lo menos eso asumí, sin embargo; dos de los integrantes aptos (los únicos que quedaban) tenían un clandestino plan de contingencia.

- Hola Diego, oye, la verdad es que no me siento muy bien yendo solo con Melissa al cine, sé que estas en “algo” con ella y quizás te molesta.
Lo oí a Neto decir con ese gesto de desagrado que solemos esbozar cuando realmente queremos algo.

Compartía el mismo sentimiento con él y es que acaso me vio como el héroe de la película que herido hasta los pelos frente a la manada de rabiosos terroristas armados hasta los cojones dice: “¡Alguien se tiene que quedar a detenerlos, sigan sin mi!”.

Pues si. Y al parecer esperaba alguna respuesta despreocupada de mi parte. A pesar; de que no muy dentro de mi ser, realmente no quería que vayan sin mi y que esperaba algo como: “ok, entonces el próximo Martes será” o “vemos algo en tu casa entonces”, solo atiné a decir:

- Estas loco, ¿molestarme? ¿yo? Nada huevón, anda nomás.
- ¿De verdad?
- Pf! Claro.

Solo me faltó comprarle la entrada y la cancha “jumbo” con "refilling". No vi a ninguno de los dos durante el resto del día.

Solo Melissa toco mi puerta la mañana siguiente. Yo, con esa inocencia de quien sabe que algo anda mal pero sin saber que es exactamente, pregunte: ¿Qué tal? ¿Cómo les fue?, un simple bien recibí por respuesta. De pronto Melissa vomito algo como incontenible:

-Diego, ya no podemos seguir saliendo.

Frió como una roca quedé. Un beso en la mejilla fue lo ultimo que de ella recibí, sabia lo que había pasado; no era necesario que me lo contara o que yo preguntara, cosa que mi personalidad masoquista siempre me insita a hacer. No era el fin del mundo, solo el fin de esa historia con ella y con mí “amigo”.

No pasaría mucho tiempo para que terminaran, ni para que yo estuviera con Jessica, mi primera enamorada, con la que estaría por casi 2 años, con la que experimentaria por primera vez las sensaciones carnales y con la que terminé por la confesión de una infidelidad que con lágrimas en los ojos admití, pero esa ya es otra historia.
Nota: Los nombres han sido y seran cambiados, mas no las iniciales, por razones espero obvias.

miércoles, 10 de octubre de 2007

2) ¿Mala Suerte o Suerte Mala?


Antes de empezar con el primero de mis relatos, quisiera hacer una pequeña acotación con respecto a la introducción de este blog.

No quiero inmiscuirme en las adaptaciones personales ni en la manera de interpretar las líneas que les invito a leer, tampoco pretendo crearles una falsa imagen de mi persona, es por esas razones que quisiera dilatar, ensanchar, la frase “mala suerte o suerte mala” de mi anterior escrito.

Podemos tomar mala suerte como una serie de acontecimientos que no culminaron con el final esperado, por motivos que escaparon al control de tus manos y voluntad.

Como cuando se encuentran en el salón de clase muchos de los 50 alumnos que figuran en la lista del profesor y tu no has estudiado (no por vago) para el oral que días antes había anunciado. Alli sentado tú impaciente por que los minutos trancurran a la velocidad de los segundos, y asi ponerle fin cuanto antes a esa especie de autoflagelación mental, sabes que no llegara a tomarle a todos en la lista y confías en que la suerte y las fuerzas del bien te acompañen. Decide llamar al ultimo de ese día, uf! Era el numero 24 en la lista. Yo soy el 25. Nunca te sentiste tan feliz de escuchar el apellido del "huevon" que siempre saco mas nota que tu y al que alguna vez lorneaste, pero ni bien has terminado de sonreír y de abrir los ojos por ese pequeño festejo mental que produjo el escuchar el apellido de tu "compañero" y no el tuyo, te percatas de que el maldito tuvo la gran idea de faltar ese día, y mas grande aun es la idea del profesor en llamar al siguiente en la lista, Ptmdre! –piensas- todas las miradas hacia ti, algunos con una cachacienta risa en la cara, otros, tu amigos, con miradas de esperanza, como queriendo transmitirte a través de un secreto lenguaje ocular (que solo ellos saben); la respuesta y tú allí sentado sin atinar ni una sola. Mala suerte.
Cuando estabas por mandarte a la flaca, a la que le tenias un hambre caníbalesco y de pronto justo cuando estas en el: “…y por eso te quería preguntar si quieres estar…” juas! Un sismos de 7.9 azota el territorio peruano. Mierda! Esta flaca de verdad me mueve el piso -piensas- , pero cuando te das cuenta de lo que en realidad sucede, ella ya salio disparada sin rumbo y vociferando una mezcla indescifrable de padre nuestro y ave Maria. Mala suerte.

A pesar de los anteriores ejemplos de “mala suerte”, para mi no siempre tiene un trasfondo pesimista. Algunas personas, sobre todo hombres, podrían calificar algunas de mis vivencias como sucesos de buena suerte, o mejor aún pensar que las experiencias por las que he pasado no podrían calificarse por ningún lado malas. Como por ejemplo; cuando pasaba por el mejor momento de mi relación con alguno de mis tormentosos amores, enamorada, novia o como quieran llamarle, y de pronto hace su intransigente aparición unas de esas amigas tuyas pero no de ella, de las que deseas no contar nada y contarlo todo, de esas con un encanto, un charming que solo ella y Liv Tyler poseen, de esas que crees que hasta tu flaca entenderia y perdonaria cualquier acto de infidelidad con ella (todos sabemos que no es así, solo los huevones perdonamos esas cosas), de esas que te propone una salida uno de esos días en que las chicas no pagan entrada en las discotecas, ademas de una noche de tragos y quien sabe un buen desayuno, invitaciones que con el dolor de tu corazon se te hace tan dificil rechazar. Cualquier hombre en su sano juicio, pensaría : Que buena suerte hombre!

Pues yo no. ¿Por qué cuando estoy retemplado y cegado por los velos del amor, tiene que aparecer esta enviada de lucifer?, ¿Por qué cuando creía tener ojos solo para ella, me doy cuenta que puedo tener suficientes hormonas para esta grata no invitada?, ¿Por qué demonios no apareciste hace año y medio atrás cuando agregaba a mi msn cualquier correo de flaca que caía en mis manos o cuando agregaba a mi hi5 personas que nunca antes había visto en mi vida? Cuando ni el perro me movía la cola y ni madre preguntaba por mi; ¿Dónde estabas? (los que deseen pueden agregarle un palabra intermedia a esta ultima pregunta)

Solo Dios sabe lo fuerte que tratamos de ser, no es que sea un troglo-machista defendiendo lo indefendible, es solo que somos tan imperfectos como humanos somos, y las tentaciones tantas y tan grandes como perfectas y voluptuosas, que caemos fácilmente y mordemos la manzana tan dócilmente. Es en ese momento en el que la debacle, la hecatombe, el principio del fin, la guerra fría entre tu y tu flaca comienza. Esto es, a lo que; fuera de la verdadera mala suerte mia llamo yo "suerte mala".

martes, 9 de octubre de 2007

1) Hasta que el otro nos separe

El titulo de este blog, "Hasta que el otro nos separe", representa de manera cómica, algunas de las aventuras amorosas a las que nos sometemos numerosas veces, aventuras en las cuales somos el personaje que lastimosamente, muere en el minuto final, al que no se le puede ni se debe salvar, es decir; eras el mas bueno, pero a la vez el mas huevón. No quiero decir que bueno sea sinónimo de idiota es solo que, a veces; creo que nos hacemos los idiotas para no perjudicar nuestra vida amorosa pero con el correr de los dias, sin darnos cuenta ya estamos dentro de un oscuro y humedo lugar, envueltos hasta la coronilla de esa pegajosa seda que tejieron nuestras parejas de turno alrededor nuestro, la cual se vuelve mas pegajosa mientras mas tratamos de desenredarnos y es en ese momento, justo en ese momento!, cuando ya no tienes salida alguna, cuando solo te queda aceptar que estas templado hasta las bellotas, que ellas deciden dejarte amarrado en ese oscuro hueco de donde por largo tiempo no podrás salir.

Soy Diego, uno de esos "patas" al que en las calles las señoras aun le pasan la voz con un amable “joven”, y los niños sin ningún reparo llaman “señor”. Estudiante pero no estudioso de Ciencia Política, con muchos conocidos y pocos amigos, bloggero inexperto pero sin vergüenza, sin carro y sin pareja, (la peor combinación o en este caso la peor “no” combinación), sin pareja y sin atisbos de una de aquí en mucho tiempo, por lo menos no una formal.

Vivo en busca del amor platónico y a la vez tantrico, la pareja ideal, la mirada tierna y el sexo salvaje, la calida sonrisa y unos senos perfectos, del humor a prueba de funerales y el caluroso abrazo. No considero que sea mucho pedir, creo que también reúno todas esas cualidades, a excepción de los senos perfectos, claro esta. Pero el problema esta en: ¿Qué es lo que buscan ellas?

Los caprichos de la vida me han hecho pensar; paranoicamente en algún momento, que alguna fuerza fuera del alcance de mi entendimiento o algún tipo de confabulación del gremio mundial femenino, el cual me tiene en su lista EMND (Espécimen Masculino No Deseado), conspira sigilosa y calculadoramente cada vez que me sumerjo en alguna nueva aventura , para convertir mi vida amorosa y amorosa sin amor (ustedes entienden o espero que lo entiendan), en una especie de programa del humor mas negro que pudieran imaginarse, digno de un algún canal de cable en su horario estelar.
Y no es que sienta lastima de mi mala suerte o suerte mala y escribirla para recibir comentarios animosos o chistes crueles, es solo que en momentos como este, en el que hace solo algunos días presencie, lo que cualquier macho alfa desearía no haber presenciado nunca, ver a su ex con un nuevo incauto, se te da por escribir con cierta ironía, con cierta rabia encubierta de una suave sonrisa, lo que sentiste o pensaste en ese instante.

Es por todo lo anterior y lo que vendrá, que decidí contarles algunas de las mas memorables, narrables y menos aburridas (a mi parecer), de mis historias, en las que en no muchas y en muy pocas salgo airoso, historias que se llevarían fácilmente el premio al piña del año o mejor aun al cojonudo del año… del año 1997 al 2007, y las escribo tal como se lo prometí y conté alguna vez a Iván, uno de mis mejores amigos, mejor confidente y mejor borracho, a quien le tengo que agradecer el haber soportado hasta tempranas horas del día siguiente, preguntas como: “ Carajo ¿Por qué me dejo?”, “¿Quien es ese Conchasumadre?”, “Y ahora ¿Con quien tiro?”, claro nunca supo responderme, pero aun así, gracias amigo. También agradezco a Renato Cisneros, un huevon mas como nosotros, que a pesar de no conocerlo en persona me dio la valentía y frescura para iniciar este humilde y sencillo espacio. A todos los que rieron o reiran, a los que lloraron o lloraran, a los que se burlaron o burlaran, a los que les llegó o llegará: Gracias Totales!.