Es natural que todos hayamos tenido un juvenil amor durante nuestro camino hacia los 20, amor que navega entre las confusas aguas del enamoramiento, la profunda amistad y la calentura propia de esos años mozos. Es la edad en la que tu enamorada, tus amigos y los sueños que tienes para un futuro no muy lejano, son todo para ti.
No fui la excepción pues conoci a Jessica, de la que me enamore por primera vez (por lo menos eso creía mientras compartimos). Si bien es cierto la relacion no tuvo el mejor comienzo (sino, todo lo contrario), sin embargo; fue la mejor y mas digna iniciación para los torrentosos cauces que mi vida sentimental tomaría.
Conocí a Jessica por Melissa, su hermana mayor, mayor que ella y mayor que yo por unos tres años aproximadamente, una de mis mejores amigas en ese entonces, la cual pasaría a ser por cuestiones del destino y la adolescencia una especie de amiga con beneficios o quizás fue al revés; era yo el que tenia algunos beneficios sobre el resto de amigos, pero prefiero creer lo primero por cuestiones de orgullo.
Entre salidas a escondidas, besos ocultos y miradas cómplices pasaron los días en los que vivi con ella esta suerte de relacion amorosa. Cada vez encontraba mas interesante esa situación y quiero creer que ella también. Todo andaba bien sin complicaciones ni culpas, sin remordimientos ni pretextos, todo, hasta el día en el que le presente a Neto. Neto era ese amigo por el que tus amigas preguntan: ¿Quién es ah?, hmmm, y ¿De donde es ah?.. con ese tonito de voz que impostan las mujeres para hacerte creer que es una simple pregunta que su curiosidad femenina la hace imposible de reprimir. Melissa no fue la excepción, ni esperé que lo fuera, pero ¿Comó reprocharle algo a tu “no enamorada”?.
Cuatro nuevos amigos fuimos los que compartimos juntos ese verano entre risas, juegos y caminatas. Ya casi en las finales de ese caluroso y romántico verano, cuando nos encontrábamos juntos sentados en la puerta de mi casa riendo y escuchando las historias de Neto (que ni el creía), caí en la cuenta de que nunca habíamos ido a un cine juntos, y con esa cara de sonso-alegre que ponen los grandes descubridores, propuse una de las ultimas salidas o por lo menos la ultima salida para mi.
El plan era el siguiente: Ir al cine, los cuatro, Melissa, Yo, Neto y Jessica, tan simple como 1+1 o en este caso, 2 +2. De pronto inesperadamente y por esas fuerzas del mal de las que siempre trato de huir y de las que mi señora madre forma parte, la esperada sesión cinematográfica se había convertido, para mi en una cita con el dentista, pactada con anterioridad por mi madre y de la que ningún conocimiento tenia yo, para Jessica un dulce sueño provocado por algún fuerte antídoto contra el fuerte resfrío en el que cayo.
El plan estaba destinado al fracaso por la obligada deserción de dos de sus integrantes. Siendo Melissa y Neto los únicos disponibles para la cumplir la amena tarea, pensé que el plan quedaba en “stand by”, por lo menos eso asumí, sin embargo; dos de los integrantes aptos (los únicos que quedaban) tenían un clandestino plan de contingencia.
- Hola Diego, oye, la verdad es que no me siento muy bien yendo solo con Melissa al cine, sé que estas en “algo” con ella y quizás te molesta.
No fui la excepción pues conoci a Jessica, de la que me enamore por primera vez (por lo menos eso creía mientras compartimos). Si bien es cierto la relacion no tuvo el mejor comienzo (sino, todo lo contrario), sin embargo; fue la mejor y mas digna iniciación para los torrentosos cauces que mi vida sentimental tomaría.
Conocí a Jessica por Melissa, su hermana mayor, mayor que ella y mayor que yo por unos tres años aproximadamente, una de mis mejores amigas en ese entonces, la cual pasaría a ser por cuestiones del destino y la adolescencia una especie de amiga con beneficios o quizás fue al revés; era yo el que tenia algunos beneficios sobre el resto de amigos, pero prefiero creer lo primero por cuestiones de orgullo.
Entre salidas a escondidas, besos ocultos y miradas cómplices pasaron los días en los que vivi con ella esta suerte de relacion amorosa. Cada vez encontraba mas interesante esa situación y quiero creer que ella también. Todo andaba bien sin complicaciones ni culpas, sin remordimientos ni pretextos, todo, hasta el día en el que le presente a Neto. Neto era ese amigo por el que tus amigas preguntan: ¿Quién es ah?, hmmm, y ¿De donde es ah?.. con ese tonito de voz que impostan las mujeres para hacerte creer que es una simple pregunta que su curiosidad femenina la hace imposible de reprimir. Melissa no fue la excepción, ni esperé que lo fuera, pero ¿Comó reprocharle algo a tu “no enamorada”?.
Cuatro nuevos amigos fuimos los que compartimos juntos ese verano entre risas, juegos y caminatas. Ya casi en las finales de ese caluroso y romántico verano, cuando nos encontrábamos juntos sentados en la puerta de mi casa riendo y escuchando las historias de Neto (que ni el creía), caí en la cuenta de que nunca habíamos ido a un cine juntos, y con esa cara de sonso-alegre que ponen los grandes descubridores, propuse una de las ultimas salidas o por lo menos la ultima salida para mi.
El plan era el siguiente: Ir al cine, los cuatro, Melissa, Yo, Neto y Jessica, tan simple como 1+1 o en este caso, 2 +2. De pronto inesperadamente y por esas fuerzas del mal de las que siempre trato de huir y de las que mi señora madre forma parte, la esperada sesión cinematográfica se había convertido, para mi en una cita con el dentista, pactada con anterioridad por mi madre y de la que ningún conocimiento tenia yo, para Jessica un dulce sueño provocado por algún fuerte antídoto contra el fuerte resfrío en el que cayo.
El plan estaba destinado al fracaso por la obligada deserción de dos de sus integrantes. Siendo Melissa y Neto los únicos disponibles para la cumplir la amena tarea, pensé que el plan quedaba en “stand by”, por lo menos eso asumí, sin embargo; dos de los integrantes aptos (los únicos que quedaban) tenían un clandestino plan de contingencia.
- Hola Diego, oye, la verdad es que no me siento muy bien yendo solo con Melissa al cine, sé que estas en “algo” con ella y quizás te molesta.
Lo oí a Neto decir con ese gesto de desagrado que solemos esbozar cuando realmente queremos algo.
Compartía el mismo sentimiento con él y es que acaso me vio como el héroe de la película que herido hasta los pelos frente a la manada de rabiosos terroristas armados hasta los cojones dice: “¡Alguien se tiene que quedar a detenerlos, sigan sin mi!”.
Compartía el mismo sentimiento con él y es que acaso me vio como el héroe de la película que herido hasta los pelos frente a la manada de rabiosos terroristas armados hasta los cojones dice: “¡Alguien se tiene que quedar a detenerlos, sigan sin mi!”.
Pues si. Y al parecer esperaba alguna respuesta despreocupada de mi parte. A pesar; de que no muy dentro de mi ser, realmente no quería que vayan sin mi y que esperaba algo como: “ok, entonces el próximo Martes será” o “vemos algo en tu casa entonces”, solo atiné a decir:
- Estas loco, ¿molestarme? ¿yo? Nada huevón, anda nomás.
- ¿De verdad?
- Pf! Claro.
Solo me faltó comprarle la entrada y la cancha “jumbo” con "refilling". No vi a ninguno de los dos durante el resto del día.
Solo Melissa toco mi puerta la mañana siguiente. Yo, con esa inocencia de quien sabe que algo anda mal pero sin saber que es exactamente, pregunte: ¿Qué tal? ¿Cómo les fue?, un simple bien recibí por respuesta. De pronto Melissa vomito algo como incontenible:
-Diego, ya no podemos seguir saliendo.
Frió como una roca quedé. Un beso en la mejilla fue lo ultimo que de ella recibí, sabia lo que había pasado; no era necesario que me lo contara o que yo preguntara, cosa que mi personalidad masoquista siempre me insita a hacer. No era el fin del mundo, solo el fin de esa historia con ella y con mí “amigo”.
No pasaría mucho tiempo para que terminaran, ni para que yo estuviera con Jessica, mi primera enamorada, con la que estaría por casi 2 años, con la que experimentaria por primera vez las sensaciones carnales y con la que terminé por la confesión de una infidelidad que con lágrimas en los ojos admití, pero esa ya es otra historia.
Nota: Los nombres han sido y seran cambiados, mas no las iniciales, por razones espero obvias.

