jueves, 18 de octubre de 2007

3) Como en el cine

Es natural que todos hayamos tenido un juvenil amor durante nuestro camino hacia los 20, amor que navega entre las confusas aguas del enamoramiento, la profunda amistad y la calentura propia de esos años mozos. Es la edad en la que tu enamorada, tus amigos y los sueños que tienes para un futuro no muy lejano, son todo para ti.
No fui la excepción pues conoci a Jessica, de la que me enamore por primera vez (por lo menos eso creía mientras compartimos). Si bien es cierto la relacion no tuvo el mejor comienzo (sino, todo lo contrario), sin embargo; fue la mejor y mas digna iniciación para los torrentosos cauces que mi vida sentimental tomaría.

Conocí a Jessica por Melissa, su hermana mayor, mayor que ella y mayor que yo por unos tres años aproximadamente, una de mis mejores amigas en ese entonces, la cual pasaría a ser por cuestiones del destino y la adolescencia una especie de amiga con beneficios o quizás fue al revés; era yo el que tenia algunos beneficios sobre el resto de amigos, pero prefiero creer lo primero por cuestiones de orgullo.

Entre salidas a escondidas, besos ocultos y miradas cómplices pasaron los días en los que vivi con ella esta suerte de relacion amorosa. Cada vez encontraba mas interesante esa situación y quiero creer que ella también. Todo andaba bien sin complicaciones ni culpas, sin remordimientos ni pretextos, todo, hasta el día en el que le presente a Neto. Neto era ese amigo por el que tus amigas preguntan: ¿Quién es ah?, hmmm, y ¿De donde es ah?.. con ese tonito de voz que impostan las mujeres para hacerte creer que es una simple pregunta que su curiosidad femenina la hace imposible de reprimir. Melissa no fue la excepción, ni esperé que lo fuera, pero ¿Comó reprocharle algo a tu “no enamorada”?.

Cuatro nuevos amigos fuimos los que compartimos juntos ese verano entre risas, juegos y caminatas. Ya casi en las finales de ese caluroso y romántico verano, cuando nos encontrábamos juntos sentados en la puerta de mi casa riendo y escuchando las historias de Neto (que ni el creía), caí en la cuenta de que nunca habíamos ido a un cine juntos, y con esa cara de sonso-alegre que ponen los grandes descubridores, propuse una de las ultimas salidas o por lo menos la ultima salida para mi.

El plan era el siguiente: Ir al cine, los cuatro, Melissa, Yo, Neto y Jessica, tan simple como 1+1 o en este caso, 2 +2. De pronto inesperadamente y por esas fuerzas del mal de las que siempre trato de huir y de las que mi señora madre forma parte, la esperada sesión cinematográfica se había convertido, para mi en una cita con el dentista, pactada con anterioridad por mi madre y de la que ningún conocimiento tenia yo, para Jessica un dulce sueño provocado por algún fuerte antídoto contra el fuerte resfrío en el que cayo.

El plan estaba destinado al fracaso por la obligada deserción de dos de sus integrantes. Siendo Melissa y Neto los únicos disponibles para la cumplir la amena tarea, pensé que el plan quedaba en “stand by”, por lo menos eso asumí, sin embargo; dos de los integrantes aptos (los únicos que quedaban) tenían un clandestino plan de contingencia.

- Hola Diego, oye, la verdad es que no me siento muy bien yendo solo con Melissa al cine, sé que estas en “algo” con ella y quizás te molesta.
Lo oí a Neto decir con ese gesto de desagrado que solemos esbozar cuando realmente queremos algo.

Compartía el mismo sentimiento con él y es que acaso me vio como el héroe de la película que herido hasta los pelos frente a la manada de rabiosos terroristas armados hasta los cojones dice: “¡Alguien se tiene que quedar a detenerlos, sigan sin mi!”.

Pues si. Y al parecer esperaba alguna respuesta despreocupada de mi parte. A pesar; de que no muy dentro de mi ser, realmente no quería que vayan sin mi y que esperaba algo como: “ok, entonces el próximo Martes será” o “vemos algo en tu casa entonces”, solo atiné a decir:

- Estas loco, ¿molestarme? ¿yo? Nada huevón, anda nomás.
- ¿De verdad?
- Pf! Claro.

Solo me faltó comprarle la entrada y la cancha “jumbo” con "refilling". No vi a ninguno de los dos durante el resto del día.

Solo Melissa toco mi puerta la mañana siguiente. Yo, con esa inocencia de quien sabe que algo anda mal pero sin saber que es exactamente, pregunte: ¿Qué tal? ¿Cómo les fue?, un simple bien recibí por respuesta. De pronto Melissa vomito algo como incontenible:

-Diego, ya no podemos seguir saliendo.

Frió como una roca quedé. Un beso en la mejilla fue lo ultimo que de ella recibí, sabia lo que había pasado; no era necesario que me lo contara o que yo preguntara, cosa que mi personalidad masoquista siempre me insita a hacer. No era el fin del mundo, solo el fin de esa historia con ella y con mí “amigo”.

No pasaría mucho tiempo para que terminaran, ni para que yo estuviera con Jessica, mi primera enamorada, con la que estaría por casi 2 años, con la que experimentaria por primera vez las sensaciones carnales y con la que terminé por la confesión de una infidelidad que con lágrimas en los ojos admití, pero esa ya es otra historia.
Nota: Los nombres han sido y seran cambiados, mas no las iniciales, por razones espero obvias.

miércoles, 10 de octubre de 2007

2) ¿Mala Suerte o Suerte Mala?


Antes de empezar con el primero de mis relatos, quisiera hacer una pequeña acotación con respecto a la introducción de este blog.

No quiero inmiscuirme en las adaptaciones personales ni en la manera de interpretar las líneas que les invito a leer, tampoco pretendo crearles una falsa imagen de mi persona, es por esas razones que quisiera dilatar, ensanchar, la frase “mala suerte o suerte mala” de mi anterior escrito.

Podemos tomar mala suerte como una serie de acontecimientos que no culminaron con el final esperado, por motivos que escaparon al control de tus manos y voluntad.

Como cuando se encuentran en el salón de clase muchos de los 50 alumnos que figuran en la lista del profesor y tu no has estudiado (no por vago) para el oral que días antes había anunciado. Alli sentado tú impaciente por que los minutos trancurran a la velocidad de los segundos, y asi ponerle fin cuanto antes a esa especie de autoflagelación mental, sabes que no llegara a tomarle a todos en la lista y confías en que la suerte y las fuerzas del bien te acompañen. Decide llamar al ultimo de ese día, uf! Era el numero 24 en la lista. Yo soy el 25. Nunca te sentiste tan feliz de escuchar el apellido del "huevon" que siempre saco mas nota que tu y al que alguna vez lorneaste, pero ni bien has terminado de sonreír y de abrir los ojos por ese pequeño festejo mental que produjo el escuchar el apellido de tu "compañero" y no el tuyo, te percatas de que el maldito tuvo la gran idea de faltar ese día, y mas grande aun es la idea del profesor en llamar al siguiente en la lista, Ptmdre! –piensas- todas las miradas hacia ti, algunos con una cachacienta risa en la cara, otros, tu amigos, con miradas de esperanza, como queriendo transmitirte a través de un secreto lenguaje ocular (que solo ellos saben); la respuesta y tú allí sentado sin atinar ni una sola. Mala suerte.
Cuando estabas por mandarte a la flaca, a la que le tenias un hambre caníbalesco y de pronto justo cuando estas en el: “…y por eso te quería preguntar si quieres estar…” juas! Un sismos de 7.9 azota el territorio peruano. Mierda! Esta flaca de verdad me mueve el piso -piensas- , pero cuando te das cuenta de lo que en realidad sucede, ella ya salio disparada sin rumbo y vociferando una mezcla indescifrable de padre nuestro y ave Maria. Mala suerte.

A pesar de los anteriores ejemplos de “mala suerte”, para mi no siempre tiene un trasfondo pesimista. Algunas personas, sobre todo hombres, podrían calificar algunas de mis vivencias como sucesos de buena suerte, o mejor aún pensar que las experiencias por las que he pasado no podrían calificarse por ningún lado malas. Como por ejemplo; cuando pasaba por el mejor momento de mi relación con alguno de mis tormentosos amores, enamorada, novia o como quieran llamarle, y de pronto hace su intransigente aparición unas de esas amigas tuyas pero no de ella, de las que deseas no contar nada y contarlo todo, de esas con un encanto, un charming que solo ella y Liv Tyler poseen, de esas que crees que hasta tu flaca entenderia y perdonaria cualquier acto de infidelidad con ella (todos sabemos que no es así, solo los huevones perdonamos esas cosas), de esas que te propone una salida uno de esos días en que las chicas no pagan entrada en las discotecas, ademas de una noche de tragos y quien sabe un buen desayuno, invitaciones que con el dolor de tu corazon se te hace tan dificil rechazar. Cualquier hombre en su sano juicio, pensaría : Que buena suerte hombre!

Pues yo no. ¿Por qué cuando estoy retemplado y cegado por los velos del amor, tiene que aparecer esta enviada de lucifer?, ¿Por qué cuando creía tener ojos solo para ella, me doy cuenta que puedo tener suficientes hormonas para esta grata no invitada?, ¿Por qué demonios no apareciste hace año y medio atrás cuando agregaba a mi msn cualquier correo de flaca que caía en mis manos o cuando agregaba a mi hi5 personas que nunca antes había visto en mi vida? Cuando ni el perro me movía la cola y ni madre preguntaba por mi; ¿Dónde estabas? (los que deseen pueden agregarle un palabra intermedia a esta ultima pregunta)

Solo Dios sabe lo fuerte que tratamos de ser, no es que sea un troglo-machista defendiendo lo indefendible, es solo que somos tan imperfectos como humanos somos, y las tentaciones tantas y tan grandes como perfectas y voluptuosas, que caemos fácilmente y mordemos la manzana tan dócilmente. Es en ese momento en el que la debacle, la hecatombe, el principio del fin, la guerra fría entre tu y tu flaca comienza. Esto es, a lo que; fuera de la verdadera mala suerte mia llamo yo "suerte mala".

martes, 9 de octubre de 2007

1) Hasta que el otro nos separe

El titulo de este blog, "Hasta que el otro nos separe", representa de manera cómica, algunas de las aventuras amorosas a las que nos sometemos numerosas veces, aventuras en las cuales somos el personaje que lastimosamente, muere en el minuto final, al que no se le puede ni se debe salvar, es decir; eras el mas bueno, pero a la vez el mas huevón. No quiero decir que bueno sea sinónimo de idiota es solo que, a veces; creo que nos hacemos los idiotas para no perjudicar nuestra vida amorosa pero con el correr de los dias, sin darnos cuenta ya estamos dentro de un oscuro y humedo lugar, envueltos hasta la coronilla de esa pegajosa seda que tejieron nuestras parejas de turno alrededor nuestro, la cual se vuelve mas pegajosa mientras mas tratamos de desenredarnos y es en ese momento, justo en ese momento!, cuando ya no tienes salida alguna, cuando solo te queda aceptar que estas templado hasta las bellotas, que ellas deciden dejarte amarrado en ese oscuro hueco de donde por largo tiempo no podrás salir.

Soy Diego, uno de esos "patas" al que en las calles las señoras aun le pasan la voz con un amable “joven”, y los niños sin ningún reparo llaman “señor”. Estudiante pero no estudioso de Ciencia Política, con muchos conocidos y pocos amigos, bloggero inexperto pero sin vergüenza, sin carro y sin pareja, (la peor combinación o en este caso la peor “no” combinación), sin pareja y sin atisbos de una de aquí en mucho tiempo, por lo menos no una formal.

Vivo en busca del amor platónico y a la vez tantrico, la pareja ideal, la mirada tierna y el sexo salvaje, la calida sonrisa y unos senos perfectos, del humor a prueba de funerales y el caluroso abrazo. No considero que sea mucho pedir, creo que también reúno todas esas cualidades, a excepción de los senos perfectos, claro esta. Pero el problema esta en: ¿Qué es lo que buscan ellas?

Los caprichos de la vida me han hecho pensar; paranoicamente en algún momento, que alguna fuerza fuera del alcance de mi entendimiento o algún tipo de confabulación del gremio mundial femenino, el cual me tiene en su lista EMND (Espécimen Masculino No Deseado), conspira sigilosa y calculadoramente cada vez que me sumerjo en alguna nueva aventura , para convertir mi vida amorosa y amorosa sin amor (ustedes entienden o espero que lo entiendan), en una especie de programa del humor mas negro que pudieran imaginarse, digno de un algún canal de cable en su horario estelar.
Y no es que sienta lastima de mi mala suerte o suerte mala y escribirla para recibir comentarios animosos o chistes crueles, es solo que en momentos como este, en el que hace solo algunos días presencie, lo que cualquier macho alfa desearía no haber presenciado nunca, ver a su ex con un nuevo incauto, se te da por escribir con cierta ironía, con cierta rabia encubierta de una suave sonrisa, lo que sentiste o pensaste en ese instante.

Es por todo lo anterior y lo que vendrá, que decidí contarles algunas de las mas memorables, narrables y menos aburridas (a mi parecer), de mis historias, en las que en no muchas y en muy pocas salgo airoso, historias que se llevarían fácilmente el premio al piña del año o mejor aun al cojonudo del año… del año 1997 al 2007, y las escribo tal como se lo prometí y conté alguna vez a Iván, uno de mis mejores amigos, mejor confidente y mejor borracho, a quien le tengo que agradecer el haber soportado hasta tempranas horas del día siguiente, preguntas como: “ Carajo ¿Por qué me dejo?”, “¿Quien es ese Conchasumadre?”, “Y ahora ¿Con quien tiro?”, claro nunca supo responderme, pero aun así, gracias amigo. También agradezco a Renato Cisneros, un huevon mas como nosotros, que a pesar de no conocerlo en persona me dio la valentía y frescura para iniciar este humilde y sencillo espacio. A todos los que rieron o reiran, a los que lloraron o lloraran, a los que se burlaron o burlaran, a los que les llegó o llegará: Gracias Totales!.