martes, 27 de noviembre de 2007

Natalia

Pedir disculpas antes de proseguir con este sencillo blog, debo; a aquellas personas que viendo agotadas sus direcciones en la web no tuvieron mas opción que chequear mis bisoños apuntes y no encontraron nada nuevo. Agradecer también debo a aquellos que me alentaron a proseguir con esta faena con palabras como: ¡Oye carajo cuando publicas algo nuevo!, ¡Por las webas comienzas si no vas a terminar!...etc. Gracias.

Pues bien luego de unas cortas vacaciones (merecidas o no, igual las disfrute) regreso al teclado para continuar con este nuevo hobby.

Como les conté anteriormente di por finalizada mi relación con Jessica, entre culpas y arrepentimientos no nos volvimos a ver mas. Fue entonces cuando vi conveniente alejarme de las canchas profesionales del amor para hacer mi debut en las canchas pachangueras del “no amor”.

Mi debut no pudo ser mejor; desde encerronas en los baños de la ONP hasta eróticos viajes en el ascensor (de los que algún día les contare). Desde furibundos “agarres” en discotecas de Lima hasta una temprana escapada de la misma hacia algún clandestino lugar para luego despertar de un salto y salir corriendo. Desde maratónicas “chupetas” en algún parque de San Miguel hasta dormir en la casa de la prima de alguna amigo. Era Libre de hacer lo que quisiera sin responder a nadie ni sentir ningún tipo remordimiento o culpa, era solo yo y lo/la que se interpusiera en mi camino.

Todo trascurrió de manera natural ¿Quién no ha vivido alguna vez una cuantas aventurillas pasajeras? , saben a lo que me refiero, no quiero decir que pensaba que era la vida perfecta ni mucho menos pensar en vivir así siempre, es solo que es en esos años en los que crees que puedes llegar a donde quieras y tener todo lo que quieras, no piensas las cosas 2 veces , solo actúas. Un buen dia de esos en los que sentia toda esa energia juvenil brotar de mi piel, y utilizarla para afanar a Lorena, (una de mis divas mas deseadas por aquella epoca de la que les hablare mas adelante) unos aires enrarecidos por algún tipo de falsa madurez contaminaron mi mente.
No quisiera decir que fue un momento de debilidad, diría que fue una segunda oportunidad para regresar a las canchas profesionales del amor, pues conocí a Natalia la primera amiga que hice después de mudarme a mi nueva residencial, con la que compartí muchas noches confesando algunos de mis mas íntimos secretos, temores, dudas, odios.

Entre secretos confesados, cóleras reprimidas, y lagrimas derramadas nuestra amistad dio un siguiente paso.

Terminábamos de festejar el año nuevo aquella vez, la sala de la casa de Natalia, cual campo de batalla presentaba los cuerpos de los heridos que la noche anterior batallaron sin tregua alguna al son de los sonidos propios de una noche de año nuevo. Yo me encontraba en la cocina conversando con Natalia sobre algunos de los más pintorescos pasajes de aquella noche; de pronto, en el momento menos esperado y emulando al mejor de los magos en su mejor “performance” apareció en las manos de Natalia un pequeño papel. Me lo entrego. Lo leí.

Aquellas líneas surtieron un inesperado efecto en mi, era algo que había querido leer tiempo atrás y aquella mañana primero de enero lo tenia en mis manos.

-No, Diego ¿Qué haces?- Gritaba mi mente
No entendía que pasaba mi cuerpo no respondía veía la escena a través de mis propios ojos. El efecto visual hacia parecer que los labios de Natalia se acercaban cada vez mas y yo sin poder evitarlo tan solo me deje llevar.

Así como comenzó una bonita relación de amigos que se enamoraron y pasaron buenos momentos juntos, por lo menos eso es lo que pienso y espero que ella también. No entrare en los detalles de la relación pues ya todos conocemos bien los matices que toma una relación de novios, enamorados, o como quieran llamarlo, va entre muchos besos, peleas, discusiones, llantos, penas, alegrías, más discusiones más reconciliaciones, más beso y algo mas. Nuestra relación no fue la excepción solo hasta el momento en que ella decidió, digamos, conocer nuevos amigos.

Planeando nuevamente el “tono” de año nuevo hasta altas horas de la noche en la casa de uno de mis buenos amigos y haciendo las respectivas pruebas de los tragos que pensábamos adquirir para el mismo, surgió la gran idea de llamar algunas de esas amigas que siempre están dispuestas a festejar contigo por cualquier motivo, tan solo con llamarlas, ahí estarán.

Obviamente me opuse, no estaba en mi mente pasar el año nuevo con alguna tipeja de por ahí, aunque sonaba atractiva la proposición (no lo voy a negar) me rehusé, creo que una fecha así es para pasarla con esa persona que te acompaño durante todo el año, me opuse rotundamente con objeciones como: ¡Oye, pero Natalia va a estar aquí no te malees pues!, ¿Y si les dices que vengan mas tarde?, o ¡Ta mare, siempre me cagan!.

De pronto, en plena discusión, David soltó lo que inconteniblemente guardaba:

- Diego, te voy a explicar por que queremos que estés con nosotros y con nuestras
“amigas”!

Prosiguió.

- Hace una semana veníamos desde plaza San Miguel en el carro y cuando paramos en el semáforo…

David continuo mientras yo procesaba las nefastas palabras que salían de su boca, no podía creerlo estos huevones estaban haciendo lo imposible para que pasara el año nuevo con ellos y sus “amigas”.

Yo, parado ahí, trataba de encontrar su narración como una vil broma, solo atinaba a reír como entupido: ¡Jajaja…Estas hablando webadas!, pero fue aquel segundo, aquel lapso cronológico, el que cambio toda mi risa por una rabia incontenible, el momento en el que Iván mi amigo de toda la vida cerro la boca a todos y nos dejo mas imbéciles de lo que solíamos ser.

- Mira (me dijo), sabes que yo también soy buen amigo de Natalia, y es por eso que sé esto desde antes que ellos. Me lo confesó por el MSN (no saben cuanto quiero a la mama del sujeto que creo el msn): esta saliendo con otro.

Escuche su narración pacientemente y pregrunte por que no me lo conto antes, la respuesta era de suponer, no quizo meterse, pero le dio un ultimatum: Si no se lo cuentas tú, se lo cuento yo. Seguia oyendo parado sin poder creerlo, mientras mi alma golpeaba contra las paredes internas de mi ser para salir e ir corriendo a buscar a Natalia y corroborar la historia que escuchaba, mi amigos pidiéndome casi de rodillas que no haga nada aquel día, pidieron me, valla a mi casa me encierre en mi cuarto y piense bien en lo que iba a hacer o lo que iba a decir, claro; por su puestos dejándolos bien a ellos.

Lo hice, era lo más sabio, esperar a que la burbujeante bilis baje de mi cabeza y conversar de forma adulta y madura, pues no éramos ningunos niño. Ccomencé un largo monologo dentro de mi mismo:

“Diego, cuando algo ya no da para mas sucede lo que tiene q suceder. Tranquiilo. Somos ya mayores no hay motivo para hacer una escena, total hay miles. Y tú tampoco eres un santo. Sí tengo razón, ella es la que la cago, si tranquilo, tranquilo, tranquilo…”

¡¡NOOOOOOO!! No podía mas. 3 de la mañana. De un salto y cinco pasos estaba en la puerta de mi casa, parecía el demonio de Tazmania, creo que hasta hablaba como el, era insoportable, no podía mas, miles de pensamientos acuchillaban mi mente mientras caminaba con dirección a su casa. Llegue. Toque.

- Si, ¿Quien es? (preguntó su mama)
- Yo, Diego señora.
- Diego, es un poco tarde (con una voz de complicidad increíble)
- Si lo sé señora, es demasiado urgente que hable con Natalia
- Ok.

Espere como unos diez minutos hasta que me permitieron entrar, Natalia se encontraba en el sofá mas alejado de su casa, enrollada como un ovilló, cual “puppy” culpable, no mentiré, me dio un poco de pena verla en ese estado, pero enseguida el demonio de Tazmania dentro de mi, borró cualquier sentimiento de pena. Me acerque y casi azotándola con mi palabras exigí una explicación, con lagrimas en los ojos, me pregunto ¿De que hablas?...

Bueno, no lo aceptó hasta después de algunos días, ya se imaginan en el hoyo en el que caí, no es necesario explicar los detalles de ese sentimiento supongo que mucho de los que leen estos párrafos han pasado por algo así, tan solo concluiré deseándole lo mejor a Natalia, ahora creo que sí puedo desearselo de corazón.Volví a hablar con ellas algunos años después y obviamente no fue la misma amistad de la que solíamos alardear, pero por lo menos ya no le quiero gritar alguna grosería cuando la veo y ella ya no me quiere pegar por habe estado luego con una de las que fue su mejor amiga Luciana, que sera tema para otro post..